San Salvador de Bayamo: Una ciudad bella de armónica arquitectura, modernidad y cultura

A Bayamo, la capital de la oriental provincia de Granma, Joya de la arquitectura colonial cubana ubicada al sudeste del país y con una población de 223 896 habitantes, era de obligado tránsito obligado para seguir hacia Santiago de Cuba, la Ciudad Héroe.
San Salvador de Bayamo se convirtió, el 5 de Noviembre de 1513, en la segunda villa fundada en la Isla por Diego Velázquez.

Cuenta el cronista español Antonio Perpiñá, en su libro El Camagüey Viajes pintorescos por el interior de Cuba y por sus costas, que San Salvador de Bayamo fue por espacio de 70 años, la comarca de mayor importancia agrícola de la colonia y, «el emporio del comercio con la Isla de Jamaica y Tierra Firme.

Un desbordamiento furioso del Cauto, habido en el año 1616, eclipsó en parte sus glorias y su fortuna». [1]

En su periplo por la comarca, mucho antes de que los bayameses incendiaran la ciudad (12 de enero de 1869), el escritor apreció la existencia de cuarenta calles y nueve plazas: «La de Armas o de Isabel II, llamada también La Mayor, era la más regular de todas. Presentaba un rectángulo de 110 varas [2] de longitud por 90 de mayor anchara; y en sus lados aparecían los edificios más respetables de la población…»

El gran incendio provocado de Bayamo es el motivo por el cual no existe esa arquitectura colonial que muchos visitantes esperamos percibir, salvo los vestigios en la Catedral y otras edificaciones.

Perpiñá al describir La Plaza de San Juan, la califica como la más espaciosa de la antigua  villa, «era un ensanche de las calles de San Blas y de San Juan, al frente de la parroquia del mismo nombre…» [3]

Las Plazas descriptas por el cronista se mantienen esplendorosas fruto de la intensa y minuciosa labor de los restauradores. Perpiñá, retrató La Parroquial Mayor tal como la captó la cámara fotográfica: hermosa, sorprendente, pero ahora nuevamente renovada, a tal magnitud que la vieja edificación tiene hoy un aspecto joven.

Sigue siendo un inmueble espacioso de sólida estructura, aunque de modesta construcción, con elevada torre.

Asegura el cronista español que la iglesia había sufrido, a través de 325 años, varios descalabros, entre ellos el terremoto de 1551.

Es el segundo de esos templos fundados en la Mayor de Las Antillas y está ubicado en la parte meridional de la ciudad.

En la Catedral de San Salvador de Bayamo, levantada originalmente en 1613, se mantiene intacto uno de los altares barrocos más admirables de Cuba.

Hoy es conocida como Catedral diócesis, reedificada en 1869, en cuya plaza circundante se ejecutó el jueves 11 de junio de 1868, la marcha guerrera de Perucho Figueredo, devenida en Himno Nacional de Cuba. Todo ocurrió ante el asombro del Gobernador colonial de Bayamo, teniente coronel Julián Udaeta.

La labor restauradora traslada al visitante a la época descrita por Perpiñá, pero que ahora es conocida por la Plaza del Himno, donde se yergue también el edificio de la nacionalidad.

Muy próximo se puede apreciar la fascinante Plaza de la Revolución, sobre el piso de granito, las estatuas a Carlos Manuel de Céspedes, el padre de la Patria, y Perucho Figueredo, este último fue quien compuso el Himno Nacional de Cuba.  [4]

La antigua casa del compositor es también de apreciar por su arquitectura colonial.

Una parte importante del atractivo de la demarcación se concentra en el centro histórico, en el que también está enclavado un museo que atesora algunas pertenencias y documentos de Carlos Manuel de Céspedes; se exhibe El Cubano Libre (el primer periódico independiente publicado por él), y otros objetos y reliquias de las lucha por la liberación nacional.

Al caminar por el Paseo-Boullevard bayamés se puede valorar la existencia de una agradecida combinación de la arquitectura colonial y modernidad. No por gusto diversas edificaciones poseen la condición de Monumento Nacional y toda Bayamo es Ciudad Monumento Nacional y Cuna de la Nacionalidad Cubana.

Es una ciudad interesante, siempre joven y de muchas tradiciones. En esta villa se compuso el Himno Nacional de Cuba: Al combate, corred, bayameses, sentencia una de sus estrofas.

El nombre de la también conocida Ciudad Monumento está sustentado en dos orígenes: el calificativo del Cacique de la comarca y la existencia del Bayam, árbol de la sabiduría, frondoso y de buena sombra. Nos inclinamos por esta segunda hipótesis.

Se asegura que desde 1512 existía aquí un Cacicazgo. Podrán imaginar los cantos de los indígenas que danzaban al compás del movimiento del fuerte caudal del río Bayamo que besa con sus aguas las tierras fértiles de la comarca de agricultores, ganaderos, alfareros…

Las condiciones de navegación del río propiciaron que el asentamiento floreciera casi a la par de Santiago de Cuba. Lo anterior lo confirma cuando San Salvador de Bayamo se convierte, el 5 de Noviembre de 1513, en la segunda villa fundada en la Isla por Diego Velázquez.

La polémica sigue en pie y las hipótesis se mantienen. Tanto el nombre como el propio sitio exacto de su fundación están envueltos en la controversia. Se plantea que un año después de arribar Colón a las costas cubanas se erigió la Villa de San Salvador, el segundo enclave de la Isla, luego de Baracoa. [5]

Unos confirman que el primer asentamiento no surgió en el sitio actual, sino en la zona de Yara. Otros se apoyan en documentos de la época y en excavaciones arqueológicas para demostrar que fue en algún sitio más cercano a la ciudad costera de Manzanillo.

Se bautizó con el nombre de San Salvador en honor al Cacique Hatuey, indio rebelde quemado vivo por propagar las verdaderas intenciones de los colonizadores españoles.

Los historiadores coinciden que la villa se traslada hasta la posición actual como consecuencia de las plagas de mosquitos, la infertilidad de las tierras y la escasez de agua potable. Entonces adquiere el nombre de San Salvador de Bayamo y se convierte en centro del poder político de la isla.

Con estos elementos ya podrán iniciar este maravilloso viaje por el inigualable universo de una ciudad que le va a cautivar por muchas razones. Le cautivará por su historia, la hospitalidad, la sonrisa sincera y alegría contagiosa de los bayameses…

Le cautivará asimismo su arquitectura de predominantes edificaciones del siglo XIX.

La villa fue escenario de rebeliones de indios y de esclavos africanos. En el siglo XIX se solidificó e inició, (10 de octubre de 1868), las luchas definitivas por la independencia de Cuba, liderada por Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera y Perucho Figueredo, entre otros patriotas.

Toda esta historia está viva en los respectivos sitios donde se gestaron y donde se escucha en la actualidad hermosas melodías de la época y que se perpetúan en el tiempo: La bayamesa, de Céspedes y Fornaris y el propio Himno Nacional Cubano que se interpretó aquí por vez primera ante las tropas mambisas, el 20 de octubre de 1868.

Imaginariamente escucharan los gritos de guerra y el galopar de los caballos cuando la villa se tornó centro de la República en Armas hasta el 11 de enero de 1869, en la lucha contra las tropas españolas.

Imaginaran los restos incinerados de una ciudad en llamas hasta los cimientos, ante la inminente amenaza de los peninsulares de apoderarse del paraje. Sus habitantes prefirieron quemarla antes de verla esclavo y marcharon todos a la selva insurrecta.

Bayamo siempre fue rebelde y testigo de los más transcendentales acontecimientos de la guerra por la definitiva independencia de la mayor de las Antillas en el pasado siglo.

Aquí, el 26 de julio de 1953, se atacó la guarida de la tiranía como parte de la acción conjunta al asalto del cuartel Moncada de Santiago de Cuba por la generación del Centenario, encabezada por Fidel Castro Ruz y la posterior participación en la organización del movimiento 26 de julio para apoyar las acciones del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.

Será imprescindible abordar un coche para contemplar la majestuosidad de la vieja y a la vez moderna ciudad que ahora la embellecen las obras de arquitectura de la Circunvalación Sur y Norte, que les proporcionarán pasear en coche hasta el enlace con la Carretera Central y las vías de acceso hacia Santiago de Cuba, Holguín, Ciudad de La Habana y Manzanillo.

Pasear en coche es atracción y emblema de la ciudad. El auténtico carruaje dio pie a una canción interpretada por la orquesta cubana Son 14, con autoría de Adalberto Álvarez: A  Bayamo en Coche, que constituyó un indiscutible éxito musical en la década de los ochenta.

En este tradicional transporte recorrerán también la Plaza de la Patria, monumental obra arquitectónica inaugurada en 1982 y remodelada y ampliada en 2006 y sujeta a mantenimiento en los sucesivos años, en ocasión de la celebración del acto central nacional de recordación de las acciones del Moncada y el cuartel de Bayamo.

La otrora villa sobresale por la producción de lácteos, de prestigio nacional e internacional; la Mecánica, encargada de la fabricación de piezas mecánicas y máquinas industriales para la agricultura; la farmacéutica, cárnica, cemento y la industria del software, entre muchas otras.

Constarán que San Salvador de Bayamo crece y desarrolla; da pasos seguros en busca de armonía, arquitectura, modernidad, cultura, música, alegría, paz… (VER FOTOCOPIA RESEÑA PUBLICADA EN PRIMICIA)

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Notas:

[1] Antonio Perpiñá: El Camagüey viajes pintorescos por el interior de Cuba y sus costas. J .A. Bastinos, Barcelona, 1889, p., 275.

[2] La vara castellana, la más extendida, medía83,59 cm, y estaba dividida en dos codos o en cuatro palmos.

[3] Antonio Perpiñá: El Camagüey viajes pintorescos por el interior de Cuba y sus costas. J .A. Bastinos, Barcelona, 1889, p., 275.

[4] Así reza en la tarja ubicada en las afueras del inmueble.

[5] En Cuba, entre los años 1512 y 1519 se fundaron las Villas de Nuestra Señora dela Asunciónde Baracoa, San Salvador de Bayamo, Santiago de Cuba, Santísima Trinidad, Sancti Spiritus, Santa María del Puerto del Príncipe (hoy Camagüey) y San Cristóbal deLa Habana.


4 comentarios on “San Salvador de Bayamo: Una ciudad bella de armónica arquitectura, modernidad y cultura”

  1. […] limitada resistencia de los indígenas del interior del país, se erigieron las restantes villas: Bayamo, Trinidad, Sancti Spíritus, Puerto Príncipe (hoy Camagüey), Santiago de Cuba ―convertida por […]

  2. […] de 1511 a 1515) se erigieron de Oriente a Occidente las primeras ocho villas: Baracoa (1511), Bayamo (1513), Trinidad (1514), Sancti Spíritus (1514), Puerto Príncipe (1514), Santiago de Cuba (1515) y […]

  3. […] en los ataques a los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, el 26 de julio de 1953, entre otros protagonistas del quehacer social y político […]

  4. […] la limitada resistencia de los indígenas del interior del país, se erigieron las villas de Bayamo, Trinidad, Sancti Spíritus, y posteriormente las villas de Puerto Príncipe (hoy Camagüey), […]


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