El poeta Efraín Morciego: perdió una pelea grande contra un enemigo muy fuerte (+Fotos)

Texto y fotos Lázaro David Najarro Pujol

Camagüey, Cuba.-El nombre de mi página digital Camaguebax, surgió luego de una conversación con el poeta y narrador Efraín Morciego Reyes, en el Reparto La Vigía, en la ciudad de Camagüey. La propuesta vino del poeta para recordar al cacique de la comarca.

Camaguebax, ahora devenido blog CamaguebaxCuba, surgió “entre sorbo y sorbo”, con la presencia de una botella de Vodka.

Recuerdo que fue en 2003, porque Camaguebax, se inauguró un año después, el 4 de enero de 2004, con diseño de Manuel Alfredo (Manolitoweb)

Hoy estaba releyendo los poemas de Efraín Morciego, del libro que me dedico: Problemas con una Kriyumba (1998),  y encontré uno: Soledad, escrito 26 años antes de su fallecimiento, el 26 de agosto de este año 2020, a las 6:00 pm, en La Habana

Lo visité muchas veces en su finca en la periferia de la Ciudad de los Tinajones y también en La Habana cuando estaba en decadencia atrapado por el alcohol. Fui su más severo crítico para que dejara la bebida, pero como me dijo una joven medica ya “estaba envenenado, era más fuerte que él perdió una pelea grande contra un enemigo muy fuerte aunque ya se había rendido antes de perder la vida”

Cuando lo alertaba, Morciego bajaba la cabeza, pero ya estaba envenado con el alcohol.

SOLEDAD (1994)

Esta mañana andaba yo queriéndome deprimir

cuando se estacionó a la puerta la andarilla:

del ron. Se trata de un ingenio solo apropiado

para vender helados o sirope deshecho en polvo de hielo

pero éste expende ron a domicilio y se compone

de dos piezas fundamentales: el carbonato y el negrito.

Quedaba una cerveza en la nevera y yo trataba

de descongelarla bajo el chorro de agua

pues, como dije, estaba al borde de la depresión.

La soledad –a veces pasajera-, o vida de perro

escritor). Y en eso, se estacionó frente a la puerta

la andadilla del servicio etílico.

Antes sólo tenía un dilema y ahora se me ofrecía,

además, una opción.

Pero se requería mucho más valor para disparar

contra la propia existencia que para prolongarla

de suerte que el dilema parecía aumentar

cuando me dio por escribir este poema

que luego leí placidamente entre sorbo y sorbo.

A su casa en el reparto Sánchez Soto, en Camagüey lo visité muchas veces, al igual que en 10 de octubre, en La Habana, la ultima acompañado del escritor Enrique Cirules, y la periodista Ángela González. Ya Efraín estaba enfermo y con problemas en la vista, pero reconoció a Enrique. Unas horas después lo fuimos a buscar en un taxis para que tomara el aire fresco del mar cerca del Malecón de La Habana.

Anteriormente, en 2012,  él me había invitado a recorrer la Finca-Museo Vigía, que sirvió de refugio por más de dos décadas al célebre escritor estadounidense Ernest Hemingway (1940 y hasta fecha cercana a su muerte en 1961). El 14 de julio  de 2012, publiqué una reseña de ese encuentro.

De sus poemas me impresionaron:

IN MEMORIAN (1997)

Mi padre semejaba una crónica por escribir.

Un abecedario de correcciones en el que,

si acaso, hubiéramos pecado de empecinados

al mover una o dos fichas de lugar.

El más a propósito era el mismo, tan natural

en el centro de su desgracia

que los amigos tendían cordeles y ropas de verificar.

Guardó de frente amplia para evadirse,

una ligera inflamación en las órdenes y un color de salud

y precipitaciones de cadáver con suerte.

Mi padre se recostó en sus hijos para llorar,

en su hermano del alma para no reírse

y en la fría estratagema de mi llegada

que solo hallaba olores y petacas de sed.

Ahora él no sabe que estoy completamente solo

entre una hilera larga de desayunos

y el odio a tropezones de mirarme crecer.

Sigo escuchando cómo cantaba para dentro

una ternura crónica, una letanía hereditaria sin afinar,

igual que aquel ternero carmelita

que balaba y balaba sus canciones de espanto

sobrecogido por la lluvia,

cenizo de frialdades en cada tardecer.

UNA FRONTERA PARA BLANCA DELIA

Este es tu espacio apenas permitido,

he aquí la línea divisoria,

otro paso

pudiera resultar dichoso,

no avances más.

Encenderé tu cara

con una andanada de flores

al primer intento.

Ni a fuerza de caderas

iré al desnadie.

Advierto que no pasas

aunque tenga que erigir una cabeza de playa

en tus entrañas.

Estás a raya.

El amor de mi tiempo engorda

a pan y agua.

Frente a mis costas

desfilan veinte torpederos

que te abatirán desgajada.

No insistas, pierdes tiempo.

¿De qué vale tu fantasmal figura

en la noche peor?

Mi ejército se dejaría decapitar

frente a tus párpados.

Acepto

que he de pagar un trozo de muralla

por cada pecho tuyo,

que en tu vientre caerá desgranada

toda la infantería,

pero hasta aquí no llegas.

Te puse el corazón en la mirilla,

no avances, para ya.

Una retirada estratégica es siempre aconsejable.

Cuenta con que se me oxidaron

las rodillas.

Me atrevo

a devolver los prisioneros,

a firmar el decreto de paz

a riesgo de tus labios,

darnos las manos,

tomarnos una copa,

celebrar un banquete si te empeñas,

pero al primer descuido

traiciono yo primero,

te tuerzo el ánimo,

te pego un adosbrazos y te hundo a tiempo,

y en plena eternidad.

JARDIN DE INFANTES (1994)

A Eva Serrano

Mis hijos viven detrás de una colina. Escucho

sus voces arrastradas por los años de infancia

y el esfuerzo incalculable de ser hijos míos

y además, hermanos de sangre. Estuve a punto

de enloquecer  cuando descubría que dos fantasma

viven en mis hijos. Sus cuerpos mortales resultaron

abatidos el dos de febrero de mil novecientos ochenta

y seis, cuando en su perihelio invisible, la cola

del cometa Halley pasó de largo sin bañar la Tierra.

Detrás de una colina escucho aún la risa de mi hijos;

Nathaniel con su cuello de  alondra y Erika

con su ceño implacable. Detrás de esa colina (que

unas veces semeja una montaña anciana pero

que otras parece todo un monte emergiendo), luchan

mis hijos. Como que no perdonan esta una buena parte

de la Humanidad temerosa. Como que ascienden,

temo que por ellos y no veo llegar la soleada mañana

en que sus gorros y sus cintas, coronadas de risa,

se paren en la cúspide  a llorar mi barbarie. Detrás

de una colina habitan los fantasmas

y el lado visible construyó este huerto.

La muerte (cirrosis hepática), del poeta y narrador camagüeyano Efraín Morciego Reyes  me tomó por sorpresa al recibir un mensaje de su hermana Araceli en el que me anunciaba  la triste noticia: “Hola Najarro, te escribo rápido para que sepas que hace unas tres horas falleció mi hermano Efrain. Estaba muy enfermo”.


One Comment on “El poeta Efraín Morciego: perdió una pelea grande contra un enemigo muy fuerte (+Fotos)”

  1. Erika Morciego dice:

    Bien bonito, gracias Najarro


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