CHAIKOVSKI Y SU AMOR EPISTOLAR

Por María Elena Balán Saínz

Nadezhda Filaretovna von Meck

Nadezhda Filaretovna von Meck

La utilización de la música dramática en la danza tuvo en el compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski a uno de sus más altos exponentes en el siglo diecinueve, tal como lo demuestran los ballets El Lago de los cisnes y La bella durmiente, cuya intensidad melódica  y su brillo instrumental no han sido superados.

Al evocar a Chaikovski vienen a la memoria la profunda melancolía que se aprecia en algunas de sus obras, tal vez motivada por una vida amorosa que  dejó insatisfacciones  en el insigne artista.   Nacido el siete de mayo de 1840 en Votkinsk, zona de Los Urales, estudió la carrera de Derecho y recibió clases de música en San Petersburgo y ya en 1866 fue nombrado profesor de armonía en el Conservatorio de Moscú, donde conoció al dramaturgo que le escribió el libreto de su primera ópera. Leer el resto de esta entrada »