Desde Camagüey: Aprehender las huellas de José Martí

Sandra González y Alejandro Fernández, jóvenes unidos en el amor y pasión investigativa sobre José Martí.

Dos jóvenes camagüeyanos, unidos en el amor y en el estudio de la obra del Apóstol, han proporcionado datos singulares acerca de su vida y obra.

Texto y foto YAHILY HERNÁNDEZ PORTO

corresponsales@juventudrebelde.cu

 

CAMAGÜEY.— Cuentan los protagonistas de esta historia: Sandra González Cuenca y Alejandro Fernández Teopes, que José Martí, ese hombre solar, vivió más en su posteridad, legado y huella, que en aquel presente de la Cuba colonial.

   Sandra, filóloga de de 33 años de edad y profesora del Centro de Estudios Nicolás Guillén comenta que su acercamiento al Maestro se lo debe a sus padres.

   Alejandro, guantanamero de 35 abriles y profesor de Historia en la Universidad de Camagüey fue absorbido por la obra del Maestro gracias a la recepción martiana del claustro de la Universidad de Oriente entre los años 1947 y 1957. «Me cautivaron los estudios de José Antonio Portuondo, Herminio Almendros y Leonardo Griñán».

   A esta pareja de jóvenes unidos en el amor y en su quehacer profesional como investigadores, la vida, además de  gratificarlos con dos hijos, Ale y César, les regaló una pasión más: redescubrir a Martí.

   Y es que como reveló la investigadora: «Acercarse a la obra y cronología martiana es una ceremonia de iniciación en la identidad del cubano. Alcanzar la esencia de su pensamiento requiere la voluntad de interpretar, como ejercicio necesario, un universo en el que todo el quehacer humano está entrelazado».

   Alejandro: «Esa exploración permanente a su alrededor puede tornarse compleja; se corre el riesgo de que se susciten visiones fragmentadas, rígidas presentaciones o reiteraciones, que pueden formar barreras que invaliden la percepción acerca de su figura y obra».

   —Sus tesis de maestrías nutridas en aportes teóricos—científicos: Acercamiento martiano a la literatura francesa del siglo XIX a través de sus escritores y Visión martiana de la historia y la historiografía francesa del siglo XIX, tienen en común el período y el espacio geográfico ¿Por qué la concurrencia de temas tan intensos?         

   —La inclinación hacia esta línea temática está dada—subrayó Sandra—porque el vínculo entre este gran pensador y la cultura francesa transgrede objetivos personales para convertirse en la perspectiva de un continente.

   «Es ostensible que el conjunto de estudios sobre el legado de Francia en Cuba, aunque vivos, carecen de prolijidad y de organicidad. Esto es inaceptable y precisa de un respaldo merecido por el protagonismo de Francia en el avance cultural y tecnológico en el mundo, y en Cuba, durante su etapa colonial. No olvidemos la definición de “capital del siglo XIX”, que un teórico como Walter Benjamin, le otorga a París.

   «Defiendo la postura martiana ante el discurso academicista anti-modernista, que calificó el esfuerzo literario de nuestros intelectuales de “extranjerismo” o “afrancesamiento”; y resalto su inflexibilidad ante tendencias miméticas, ajenas a una estética autóctona en América Latina».

   Alejandro: «Muchas de las fuentes históricas francesas que definieron los criterios de Martí, que lo convirtieron en uno de los grandes pensadores del siglo XIX, aún se mantienen a la espera de su estudio. «La visión martiana acerca de la cultura francesa del XIX es un tema que arroja útiles conclusiones para una imagen más completa del Apóstol. Es por esto que nuestros estudios están dirigidas a la literatura, historia e historiografía francesas contemporáneas a Martí, que preocuparon y ocuparon su quehacer intelectual.  

   «Es justamente su profundo conocimiento sobre esa cultura francesa del XIX, el elemento que explica una visión más acabada sobre su formación de conceptos artísticos, políticos y revolucionarios, así como su aplicación al contexto latinoamericano y cubano».

   — ¿La confluencia de sus temas responde a una estrategia fortuita o a una fusión deliberada?

   —Una de las ideas del historiador Fernand Braudel—continuó el joven— es precisamente cómo peligra la desaparición del trabajo artesanal del historiador a consecuencia de las ambiciones actuales; y que a pesar de sus riesgos no encuentra salvación fuera del trabajo en equipo.

   «Nos regimos por el principio de unificación, pues la ciencia exige estudios multidisciplinarios o interdisciplinarios, en busca de una proyección culturológica que permita el acercamiento a un tema tan profuso como el pensamiento martiano.

   «Científicamente estas investigaciones funcionan independiente, pero sus campos de investigación se entrelazan en un objetivo común: Valorar la visión que tuvo Martí de quienes irradiaban la cultura francesa en el XIX».

   —Durante el curso de toda investigación comienzan a aparecer elementos curiosos, aplazados por datos más necesarios en la limitada extensión del texto científico.

   —Sandra: Todo en su obra es revelación, empuje a la búsqueda del conocimiento. Descuella la brevedad de sus contactos con la tierra francesa.               

    Ambos cierran etapas del destierro y no están en consonancia con la verdadera revelación de este coloso, expuesta en sus juicios sobre múltiples páginas de libros y publicaciones francesas que, de manera perenne y en las circunstancias más desfavorables, acompañaron la unidad de su pensamiento.

   «Fascinante resulta cómo él acude a numerosos rotativos como The New York Herald, The Times, La España Moderna, L’Osservattore Romano; aunque consta la revisión de prensa de Bélgica, Escocia, Noruega, Rusia y Alemania.

«A lo largo de su obra se recoge aproximadamente 120 rotativos extranjeros, sin incluir la prensa latinoamerica. Es Francia el que más se acerca en número al catálogo de prensa originaria de Estados Unidos referida por Martí.

«Su intrínseca relación con la prensa francesa y con los folletines que en ella se incluían, disipa la inquietud de cómo podía Martí reseñar con tanta celeridad libros que aún no se habían publicados en la propia Francia.

«Es curioso cómo logra una estética plural a partir de esta literatura, hasta con la expresión plástica. En una de sus reseñas críticas expresa: “En verdad, no hay un Víctor Hugo en las modernas escuelas de pintura. Meissonier pudo haberlo intentado, pero su mente no iguala en fuerza”».

«Sorprenden la presencia de la literatura francesa en sus cuadernos de apuntes; auténtico testimonio que registran fragmentos en francés; notas a veces taquigráficas sobre obras y escritores de la época, o incluso pasajes humorísticos, extractado de la prensa francesa, siempre en su idioma original. Uno de estos queda más o menos así: «Cuando Prévost-Paradol postula su candidatura a la Academia Francesa, alguien dijo delante de Sainte-Beuve.

—Su equipaje es bien ligero.

Y Sainte-Beuve respondió:

—Señor: los diamantes nunca son pesados.»

   «Si un nombre —expuso Alejandro— puede resaltarse en el afán de revelar y examinar las fuentes de la historia francesa mediante su obra es José Martí.         

   Ningún intelectual cubano decimonónico muestra en su obra mayor interés que él por su política, historia e historiografía. Este interés resalta en una peculiar solicitud a su amigo Enrique Estrázulas: “(…) pero ¿y mis Memorias de   

   Dumas y ediciones pobres del Odeón, de poetas y de historiadores —Thierry, Mignet, Thiers, Guizot— que he de irle pidiendo?”.

    «Existe una incógnita que ha interesado a estudiosos martianos de varias generaciones, Emilio Roig, Julio Le Riverend, Luis Toledo Sande, Ibrahim Hidalgo: ¿Se considera a Martí un historiador? Las opiniones divergen hasta el momento; el tema sigue generando encendida polémica, y nuestras investigación arroja nuevas luces al respecto».          

   — ¿Qué criterios tenía Martí sobre la literatura francesa?

   —Sandra: Martí examinó a novelistas, dramaturgos, poetas, pero también lexicógrafos o publicistas. Martí deja, para América, una invitación a aprehender la esencia de lo que hoy ha sido considerado canon dentro de la literatura.

   «Este llamado no se separa de sus advertencias. La referida al poeta José Joaquín Palma, sobre los peligros de la mimesis y el deber de crear literatura desde una visión más auténtica lo revela: “Dormir sobre Musset; apegarse a las alas de Víctor Hugo; […] vale tanto, ¡oh, amigo mío! tanto como apostatar. Apostasías en Literatura, que preparan muy flojamente los ánimos para las venideras y originales luchas de la patria. Así comprometeremos sus destinos, torciéndola a ser copia de historia y pueblos extraños”.

   «Su visión de la literatura francesa está llena de reverencia, pero también de perspectiva crítica. Su profunda valoración de la cultura, y su ética periodística le valieron un prestigio que avala su labor intelectual.

«Nuestros estudios ofrecen un amplio registro de las personalidades vinculadas a la literatura, historia e historiografía francesa, y la propia estrategia martiana, para desde su estilo, aporte al nuevo periodismo que trae el siglo XIX y compromiso con el crecimiento de América, inculcarle a esta la obra de una de las generaciones más influyentes de la historia de la literatura».

   —¿Las distintas escuelas historiográficas francesas del XIX fueron valoradas por Martí a través de sus exponentes más significativos?

   —Alejandro: Son cuatro las escuelas historiográficas francesas del XIX: La romántica, derivada en dos tendencias, la narrativa y lírico subjetiva. A ella pertenece el mayor núcleo de historiadores citados por Martí: Villemain, Courier, Rio y Carrel, a quienes le resalta su obra literaria, y no la historiográfica. No sucede así con los clásicos del Romanticismo historiográfico como Michelet, Thierry, Sainte-Beuve.

«El liberalismo por su parte estuvo representado en su obra por Guizot, Thiers, Mignet, Martin y Blanc. La Constitucional, fue representada por Tocqueville y la    Naturalista, hoy vista como positivista, deja en la obra martiana los nombres de Taine y Renan».

 


3 comentarios on “Desde Camagüey: Aprehender las huellas de José Martí”

  1. Nel Andres fernández Morales dice:

    Me interesaría poder leer este trabajo de maestría sobre el Acercamiento martiano a la literatura francesa del siglo XIX a través de sus escritores. Díganme como puedo ponerme en contacto con los autores. Soy estudiante de lengua Francesa, en la Universidad de la Habana. Mi mail es nafernandez@estudiantes.flex.uh.cu……Saludos!


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