Vuelve a la luz en Cuba leyenda del Aura Blanca

Texto y fotos Lázaro David Najarro Pujol

La segunda un ejemplar del Aura Blanca menos antigua que el de la leyenda Camagüey, Cuba (PL) Con la conservación por un equipo del Museo Provincial Ignacio Agramante, en la provincia de Camaguey, centro de Cuba, de un ejemplar de un aura blanca similar al de una muy conocida leyenda cubana, la historia vuelve hoy a la luz en esta ciudad transcurridos 153 años.

Surgida de un acontecimiento real, el mito se ha trasmitido de generación en generación y hoy toma importancia tras concluirse la conservación de un ejemplar menos antiguo.

La que se conserva en la institución camagüeyana (aunque de ella se sabe poco, pues se ignora cuando llegó a ese lugar), forma parte de la colección de Ciencias Naturales, que nuevamente estará a disposición del público en Camagüey.

Hidelisa Guerra, jefa del departamento Conservación y Restauración de la institución, informó a Prensa Latina, que el Aura Blanca de la leyenda se encuentra en el Palacio de Junco de la ciudad de Matanzas, 130 kilómetros de La Habana, (ejemplar albino de la especie Cathartes aura, uno de los exponentes más añejo de Cuba).

Añadió que no obstante las solicitudes de antaño de que regrese la curiosa ave a la comarcada de pastores y sombreros, a decir del Poeta Nacional de Cuba, Nicolás Guillén, las gestiones han sido infructuosas y aún se mantiene en esa urbe.

Narra el periodista Eduardo Labrada que la existencia de un aura blanca dejo de ser patrimonio camagüeyano cuando en 1924, la prensa local destacó la captura de otro ejemplar semejante en lo alrededores del poblado de Las Tunas, Parte oriental de Cuba, de donde fue traída a Camagüey, exhibiéndose por unas cuantas semanas, hasta que un buen día la robaron.

HISTORIA Y LEYENDA

Cuenta el investigador Jorge Juárez Sedeño que en el año 1860 (mes de mayo), ocurrió un acontecimiento singular, que tomó carácter de leyenda, la aparición del AURA BLANCA en el entonces Hospital de San Lázaro.

Comenta Juárez, que la institución sanitaria transitaba por “una crisis económica muy aguda y los asilados sufrían terribles necesidades”.

Otros autores describen al sitio en una situación deplorable a partir de la muerte del Padre Valencia.

Los asilados “tristes, casi desnudos y hambrientos, paseaban por el huerto y sobre ellos veían volar las auras (en espera de los cuerpos de los famélicos enfermos), como una especie de presagio sombrío, que añadía nueva angustia a los desalentados ánimos de los leprosos”.

En tanto Juárez reseña que un día, como a la una de la tarde, los pacientes no habían desayunado, apareciendo en el patio del centro una gran cantidad de auras tiñosas y carroñeras (especie de buitres), las que fueron espantadas por los ancianitos, observando con asombro que las de color negro huían, no así una de color nunca visto en esa clase de ave.

Precisó que el Aura blanca se dejó apresar (por su aspecto y color despertó general curiosidad), siendo luego exhibida públicamente (en junio), cobrándose la entrada, lo que proporcionó el establecimiento de una gran cantidad para solventar su crisis.

Subraya que el captor fue el doctor José Ramón Simoni Ricardo, director honorífico del hospital.

Apunta Juárez que el hecho causó sanción nacional, y el pueblo (Santa María del Puerto Príncipe), tenia la convicción de que el alma del Padre Valencia, fundador del asilo (un hospital lazareto para los leprosos), realizó el milagro aportando ejemplar tan extraordinario a sus protegidos.

La valiosa ave, que hasta dicen que parecía querer acariciar las llagadas manos de sus captores, fue encerada en dorada jaula y llevada por poblados y ciudades de la isla, donde las gentes sencillas la veían como si realmente fuera el alma generosa del sacerdote (1763 – 1838).

SIGUE ACTIVA LA LEYENDA

El aura blanca llegó a Matanzas y afirman que allí la adquirió “en perfecto estado de saludd” el sabio naturalista Don Francisco Ximeno, para su zoológico personal y dejó de existir en 1864 y sometida a la taxidermia.

Se vendió el ejemplar al Museo de Historia Natural de Segunda Enseñanza de la ciudad de Matanzas en 1884. Hoy se puede ver en el Museo Provincial de la Atenas de Cuba, en el Palacio de Junco.

En Camagüey, muy próximo al Casino Campestre, en la ciudad de Camagüey se localiza, tranquilo y acogedor el Parque de las Leyendas, cuyo mural es fruto de la mano, entre otros, del artista de la plástica Joel Jover y donde entre los mitos reflejados en esa obra artística está la leyenda del Aura Blanca.

EL PADRE VALENCIA

Es la más conocida, entre otras causas porque fue inmortalizada en la literatura por la poetisa camagüeyana Gertrudis Gómez de Avellaneda.

Según la leyenda creada por el pueblo, el religioso franciscano José de la Cruz Espí, conocido como el Padre Valencia, gozaba del cariño del pueblo principeño: brindaba toda clase de servicios, mediaba en disputas y aconsejaba a quién necesitara de él.

   Una de las principales calles de la otrora Santa María del Puerto del Príncipe se honra con el nombre del sacerdote, quien les ofrecía a los enfermos angelical protección, consolaba sus dolores y alentaba  sus ilusiones.


One Comment on “Vuelve a la luz en Cuba leyenda del Aura Blanca”

  1. Omar Rodríguez dice:

    Es una Falta de Respeto,ya que si La Historia del Aura Blanca y Su Captura Fueron en la Provincia de Camaguey,en estos momentos y desde hace muchos años,se encuentre en Matanzas,que Nada tiene que ver con el Acontecimiento.


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