En la ciudad Ecuatoriana de Ibarra: «Nunca me sentí un extranjero sino como uno de sus hijos»

VER FOTOCOPIA

Conocí con agrado que el proyecto de tesis de Jeaneth Alexandra Burbano Chávez, estudiante de la escuela de Comunicación Social, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Ibarra, se basaba en una adaptación radiofónica de varias de las historias de mi libro «Sueños y Turbonadas».

Recuerdo que en el contexto del Seminario Taller Dramaturgia de un Noticiero, que tuve el honor de impartir en la prestigiosa universidad, doné algunos de los ejemplares del texto a estudiantes y profesores, pero nunca imaginé que lo adaptarían a la radio vinculándolo a distintos contextos semejantes y que representan realidades ecuatorianas, con un enfoque educativo para concientizar a la población sobre el cuidado del ambiente.

Curiosamente existe la coincidencia que antes de publicarse como libro el proyecto «Sueños y Turbonadas», se realizó primeramente la serie radial dramatizada «Huellas de amor y tristeza», a cargo del grupo dramático «Nino Moncada», de la emisora Provincial Radio Cadena Agramante y transmitida en el programa Hombres de Sol y Salitre de la emisora de Santa Cruz del Sur.

Considero que la adaptación de siete de los capítulos del libro es por encima de todo un fraterno hermanamiento entre los pueblos de Santa Cruz del Sur y Ecuador, especialmente de la ciudad de Ibarra que la veo como mía y en la que nunca me sentí un extranjero sino como uno de sus hijos.

Las historias seleccionadas por la joven estudiante Jeaneth Alexandra Burbano Chávez son las más apasionadas y a la vez triste del libro. «Un hospital de campaña en la serranía de Najasa», narra la historia de Rosa la Bayamesa, una de los valientes combatientes del Ejército Libertador de Cuba y única mujer que llegó a ostentar los grados de capitán de aquella guerra librada contra el colonialismo español.

Es desolador igualmente  «Penumbra de la Guerra», en un poblado devastado por las secuelas de una contienda que comenzó el 10 de octubre de 1868, tan triste como el  capítulo «Oficio de Niños». Cuenta el doloroso papel de cargadores de maletas que tuvieron que desempeñar durante la neocolonia los infantes de Santa Cruz del Sur. A la situación de penumbra que vivió la comarca se sumó aquella «La Epidemia», que cobró decenas de víctimas de tifus en toda la provincia de Camagüey.

«El hombre del Laberinto», que Jeaneth Alexandra Burbano Chávez adaptó para la radio es un viejo pescador que tuve el honor de conocer profundamente, y quien además me vio nacer: Pedro Guerra Guerra, una persona que su única «ambición» era ver el año 2000, y que lamentablemente a la edad de más de 80 años falleció sin poder hacer realidad su sueño.

Son cuatro de las siete historias seleccionadas por  Jeaneth para su proyecto, al que le ha dedicado un gran tiempo en la elaboración de los libretos, la creación de nuevos ambientes sonoros, y en la mezcla de efectos y mensajes comunicacionales que se transmiten en las historias.

Cuando la profesora Nancy Ulloa, directora de la escuela de Comunicación Social, me comentó del proyecto de tesis, realmente me sentí sorprendido y emocionado por el honro que me hacían tanto su autora como todo el centro educacional.

Esa alegría la compartí con una de mis entonces estudiantes de periodismo, devenida profesional de futuro de lo que para Gabriel García Márquez constituye “El mejor oficio del mundo”,   Carmen Luisa Hernández Loredo. En su blog personal escribió una especie de reseña de esa alegría contagiosa.

Carmen Luisa  no es de esa comunidad de pescadores y agropecuarios, pero realizó sus prácticas de aprendizaje allí. Sus palabras dicen mucho: «No es un secreto que amo Santa Cruz del Sur. Un pequeño territorio costero de mi Camagüey que sé que es mi casa. Por eso me alegra tanto saber que algunas de las historias del pueblo han sido adaptadas a la radio en Ecuador.

«Un buen mentor, el periodista Lázaro David Najarro Pujol, santacruceño de pura sepa, fiel a sus raíces, escribió el libro Sueños y turbonadas, y algunos de los capítulos del mismo fueron llevados a la radio por los estudiantes de octavo nivel  de la Escuela de Comunicación Social de la universidad ecuatoriana de Ibarra.

«La profesora Nancy Ulloa, informó que la producción ha sido muy exitosa y que los educandos trabajaron arduamente en las historias. Son relatos urbanos de entre dos y siete minutos, ocurridos en el poblado de Santa Cruz del Sur…»

 Sueños y turbonadas es un testimonio de seis décadas, que termina con las «Cicatrices profundas» de Santa Cruz del Sur, donde se comentan de las huellas que dejó el devastador huracán del 9 de noviembre de 1932. Tanto el libro como la adaptación realizada por la estudiante Jeaneth Alexandra Burbano Chávez, representa una especie de legado a la población santacruceña y un rendimiento de honores póstumos a esos personajes entrañables que se inmolaron en favor de la libertad.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.