Manuel Cofiño López y su novela cumbre: La última mujer y el próximo combate

A Manuel Cofiño López lo conocí en un Seminario Juvenil de Estudios Martianos que tuvo lugar en el Politécnico Patria, en Morón, en la década del 70 del pasado siglo. Estuvimos conversando hasta altas horas de la madrugada, en una especie de tertulia literaria. Hoy 1 de enero de 2012, dedico la siguiente reseña a ese gran hombre. También a las mujres cubanas que este 31 de diciembre no están junto a sus familias por cumplir misiones en diversos paises del mundo, entre ellas a Raiza Vera, quien nos escribió desde Venezuela:

La novela cubana, a partir de 1959, toma más fuerza al surgir un movimiento literario que encuentra espacios en las editoriales del país.

La última mujer y el próximo combate, del escritor cubano Manuel Cofiño López (1936-1987) es un buen ejemplo a comentar. Tiene el mérito de reflejar el realismo mágico y el erotismo como tema nuevo en la novelística cubana de esos tiempos. Nos muestra, además, la fusión épica y el amor en un pueblo enfrascado en la construcción del socialismo.

El lector conoce de Cofiño libros como Tiempo de cambio, premio cuento del Concurso 26 de Julio 1969; Las viejitas de las sombrillas, premio La Edad del Oro 1972; Un día el sol es juez, cuento 1976 y Un pedazo de mar y una ventana, cuento 1979, entre otros.

La última mujer y el próximo combate, premio Casa de 1971, es una de las obras más importantes del autor. En ella los diálogos no son rebuscados, aparecen espontáneos, sin abandonar la belleza literaria y poética que abarca cada página de la novela.

 “–¿Desnuda y arrodillada? ¡Ella así! ¿La viste? ¿Ustedes estarían desesperados? ¡Un banquete!
“–No. ¿Sabes? Nos pasó una cosa rara. Por lo menos a mí me pasó, y me parece que nos pasó a todos.
“–¿Qué? Dime. No te quedes así callado.
“–Es que no sé cómo explicártelo, pero ella estaba allí desnuda arrodillada y no la veíamos desnuda. Tenía algo que nos daba lástima”.

La sencillez del lenguaje, el manejo del diálogo, la propia narración y toda su estructura, siempre mantienen un enigma para el lector.

 “–¿Y cómo acabó la cosa? ¿Clemente qué hizo después?
“–Parece que le dio lástima. Y se volvió y se quedó un instante mirándola, pero después se fue. Nos miró y no dijo nada. Salió corriendo por el camino, entre el polvo. Al fin llegó una vecina con una sabana, y entonces, entre ella y el teniente y dos más, se le acercaron, y a la fuerza la envolvieron, la metieron en la sábana. Cuando la forma de su cuerpo mojado se marcó en la tela, fue entonces cuando volvimos a verla desnuda”.

En la narración, Cofiño nos ofrece lo extraordinario de nuestra naturaleza, describe con elegancia el paisaje, al nuevo pueblo que se levanta con la Revolución y a los hombres que participan en la obra creadora.

“El vivero de Las Deseadas está hundido entre montañas pizarrosas; unas lomas desnudas, calvas, salpicadas de pajón. Desde muy temprano el sol se hace sentir, la tierra se agrieta, el viento se caldea y endurece enturbiando con el polvo rojizo que cae sobre el campamento”.

En La última mujer y el próximo combate, la psicología de los personajes está bien definida. El autor nunca los califica como los buenos y los malos, ellos por sí solos se van ubicando en el lugar que les corresponde, en el sector social que representan.

“El semblante de Claudia se contorsiona en una mueca de penoso asombro. Se asusta al ver en los ojos de Siaco esas llamitas que ella bien sabe lo que presagian.
“– Siaco, ¿estás metido en algo? ¿En qué andas Siaco?
–¡Cállate! ¡Cállate!
“La agarra por los hombros y la sacude.
“–¡Cállate!”

Bruno, el personaje central de la novela, es un combatiente del Ejército Rebelde, al que la Revolución le ha dado la responsabilidad de dirigir el plan forestal de Monte Grande. Conocedor de la zona, tiene que enfrentarse a todos los problemas. No es un hombre excepcional, sino el revolucionario no exento de cometer errores. Manuel Cofiño López lo describe así.

 “El rostro de Bruno se ilumina con el resplandor vacilante del fósforo. Una cara lánguida, una vena latiendo en la frente, una piel suave y lampiña, unos ojos castaños, soñolientos, turbados en el resplandor”.

También Cofiño, en la novela, muestra admiración y respeto hacia la mujer; no la ignora, al contrario, el personaje femenino en la novela cobra gran importancia. Mercedes, del vivero de Las Deseadas, es el símbolo de la mujer trabajadora cubana.

 “Vestida así, con ropa de trabajo, parece casi un muchacho si no fuera por los pequeños senos que se insinúan debajo de la camisa y la leve curva de las caderas. La amarillenta luz del farol enciende sus ojos verdes”.

El autor logra describir con gran facilidad, elegancia y un buen manejo del lenguaje a la Nati, el personaje central de la novela, y con ello facilita que el lector haga sus propias conclusiones.

“La Nati, no sé qué tiene esa mujer. Rara que es. Cuando llueve, camina sin apurarse bajo la lluvia. Esa mujer tiene algo raro porque uno no puede verla caminar, moverse así como lo hace, sin creer que todos los hombres la siguen arrastrándose, tratando de besarle las pantorrillas”.

La obra de Manuel Cofiño López continúa teniendo vigencia después de haber obtenido el premio Casa de las Américas. En La última mujer y el próximo combate, el autor vio la necesidad de expresar aquel mundo que se le presentaba: mundo a la vez mágico, maravilloso y fuerte, propio de los lugares distantes y socialmente atrasados, dejados por la seudorrepública y donde se lucha, a partir de 1959, por la construcción de una nueva forma de vida.


3 comentarios on “Manuel Cofiño López y su novela cumbre: La última mujer y el próximo combate”

  1. Raiza Vera dice:

    Gracias Lazaro le agradecemos que en un dia como este en el que estamos tan lejos de nuestros familiares y amigos usted haya tomado un momentico de su tiempo para dedicarnos unas felicitaciones a nosotras mujeres cubanas que estamos cumpleindo un deber de la patria en venezuela brindandole nuestro servicio y conocimiento a nuestros hermanos venezolanos. Desde aqui le enviamos un fuerte beso y abrazo y muchas cosas buenas para usted en este nuevo año que esta ya muy próximo por llegar en nombre de Raiza, Miguelina,Danay y Yideisy, gracias .

  2. sandra caballero ossio dice:

    valio la pena buscar tanto tiempo al autor de semejante obra… desde mi adolescencia …cuando la vi en una obra de teatro…. tenia que pertenecer a un hermano cubano, gracias por los datos, sera mas facil hallar el libro asi.


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