Capítulo Peces Ciegos del relato Muchachos de los Canarreos obtuvo Mención de Honor

El capítulo Peces ciegos, del relato Muchachos de los Canarreos, acaba de ser reconocido en el III Concurso Internacional de Poesía y Narrativa LIBRO DIGITAL “Uniendo Fronteras 2011”. “Las antologías nuestras son una de las más prestigiosas publicaciones a nivel internacional”.
Camaguebaxcuba solo ha publicado la primera parte del todo el relato por lo que no aparece aún en este blog. Las base del concurso establecen que las obras deberán ser inéditas, no premiadas con anterioridad…

“El Instituto Cultural Latinoamericano se enorgullece en comunicarle que sus obras: “PECES CIEGOS” han sido galardonadas en nuestro III Concurso Internacional de Poesía y Narrativa LIBRO DIGITAL “Uniendo Fronteras 2011” , obteniendo “MENCIÓN DE HONOR”, en el género: NARRATIVA…… Nuestro objetivo es hacer realidad el sueño de muchos escritores que es editar sus obras, es por eso que lo invitamos a integrar nuestra Antología DIGITAL “Uniendo Fronteras 2011” ya que por la calidad de sus obras ha sido seleccionado entre 480.
El LIBRO DIGITAL es un libro en formato CD que se puede leer desde cualquier computadora o dispositivo.

INSTITUTO CULTURAL LATINOAMERICANO
Lebensohn 239, C.P. B 6000 BHE, Junín, Pcia. de BUENOS AIRES, ARGENTINA.

PRESELECCIÓN CON “MENCIÓN DE HONOR”: Las obras que resulten finalistas con “Mención de Honor”, tendrán la oportunidad de formar parte de la Antología cooperativa en formato Digital “Uniendo Fronteras 2011” y pasarán automáticamente a integrar la final por los Primeros Premios que son los siguientes:
PREMIOS: 1º PREMIO: Edición de libro individual Digital de 64 páginas, 100 CD,
Diploma y Trofeo, en poesía como en narrativa.
2º y 3º PREMIO: Trofeo y Diploma.
4º y 5º PREMIO: Medalla y Diploma.
Se entregarán las Menciones Especiales que el jurado estime conveniente, que recibirán Medalla y Diploma, el resto de los integrantes de la Antología Digital recibirán Diploma y Medalla de “Mención de Honor”.
Para ajustarnos a las base del concurso solo publicaremos un pequeño fragmento de Peces Ciego.
«Estoy completamente mareado». Camino tambaleándome con los pies descalzos sobre la cubierta. Un vacío encuentro en mis pies. Ni el mayor esfuerzo físico puede compararse con los efectos de un mareo en alta mar. Logro llegar a mi camarote, vomito todo el desayuno. Pierdo el conocimiento o quedo profundamente dormido. En realidad no lo sé bien. Unas horas después me despierta la voz del patrón:
–Los felicito a todos: La captura de hoy ha sido muy buena.
En espera de la comida, la tripulación, con ropas secas, aprovecha el tiempo libre con un buen partido de dominó. Los jugadores hablan a la misma vez. Golpean con la ficha la mesa. Me invita el Galleguito.
–Venga, David, únase a nosotros.
–No, que va. No que va. Todavía no me siento bien.
–La felicitación también es para ti. Aguantaste hasta que pudiste. Olvídate del mareo. Ven a jugar.
–No, que va, Benito. La cabeza me da vueltas. Es mejor descansar. Hoy no voy a comer nada. ¿Para qué, si voy a vomitar la comida?
Me siento como si estuviera entre la vida y la muerte. Benito, el patrón, trata de darme optimismo.
–No te preocupes, muchacho, en una o dos semanas ya te adaptarás. Tendrás que alimentarte aunque eches las tripas después. Parece mentira que te vuelvas atrás. Tú mismo lo has dicho: Anímate, que no hay infierno.
–No te preocupes, Benito, hasta que no cumpla el período de práctica no regreso a Cayo Largo. Además, es mejor ahora que después de graduado. ¡No!
–Claro muchacho. Yo confío en ti.
A las tres semanas ya estaba algo recuperado de los mareos. Los vómitos disminuyen. La cabeza deja de dolerme. Vamos una vez más hacia el golfo. Entramos al veril y las aguas toman un color azul fuerte. El veril está muy próximo a los islotes y cayos, precedido de una explanada de escaso relieve. Observo un gran pez:
–¡Miren hacia el horizonte! Allá se observa un cachalote.
–Muchacho, no veo nada –reclama el patrón.
–¿Ustedes no ven aquel chorro grande de agua que parece una manguera cuando resopla para arriba?
–¿Dónde? –pregunta el patrón
–¡Al suroeste!
Observo con los prismáticos el agua expulsada por el cachalote. Benito me explica que en ocasiones esos cetáceos se ven en lugares tropicales.
–La primera vez que vi un cachalote recuerdo que comenzaba en estas faenas y no conocía nada de eso y me preguntaba qué cosa era debido a lo grande de su tamaño y por tanto humo que expulsaba. Claro que después me explicaron mis compañeros que no era humo, sino agua que lanzaba a la superficie al respirar.
–Oiga, David, los cachalotes recalan por estos mares de Isla de Pinos porque son ciegos –afirma el Galleguito.
–No digas disparate, Galleguito. ¿Qué es eso de que los cachalotes sean ciegos?
–¡Óigame, yo no digo mentiras. Yo leí en un libro que esos cachalotes recalan en el trópico porque son ciegos!
–¿Qué libro, ni que libro?, eso es un disparate.
El patrón mira al este y pregunta al Galleguito:
–Oye, Galleguito, ¿tu ves algún ave, pero que no sea ciega para poner proa hacia allá?
Todos ríen y se tapan los ojos, menos el Galleguito que no celebra el chiste. Apenas se ve una gaviota. Sólo aparece algún rabihorcado de cuando en cuando y a gran altura.
–No diviso nada, Benito.
–¿Tú crees que encontremos el cardume? –pregunto al Galleguito.
–¿El qué?
–La mancha de bonito, tío.
–¡Ah! ¡Ojalá!.
–¿Y esas corúas nos indican la proximidad de la mancha del bonito?
–No, que va. Cuando penetremos en el golfo no las verás más.

Capítulo 1:  ¡Soñar despierto!

Capitulo 2: Haz lo que digo… 

Capitulo 3: Los Guachos

Capitulo 4: El ritual

Capitulo 5: Si demoran se les muere

Capitulo 6: Rajado, ni muerto

Capitulo 7: La fragancia del mar

Capitulo 8: Magnitud de coral

Capitulo 9: ¡Muchacho al agua!

Capitulo 10: La felicidad se va

Capitulo 11: Un enjambre de mosquitos

Capitulo 12: El Sargento

Capitulo 13: Temporal en alta mar

Los siguientes capitulos no están disponibles en este blog

Capitulo14: ¡Un día detrás de otro!

Capitulo 15: Proa a una Isla Mágica

Capitulo 16: La fuerza del amor

Capitulo 17: Las Picolinas

Capitulo 18: Ojeada centellante

Capitulo 19: ¡La caldera del Diablo!

Capitulo 20: Peces ciegos (Solo disponoble un fragmento)

Capitulo 21: Carnada para tiburones

Capitulo 22: La confianza

Capitulo 23: El pretexto


2 comentarios on “Capítulo Peces Ciegos del relato Muchachos de los Canarreos obtuvo Mención de Honor”

  1. Revista cultural MIRA dice:

    Le felicitamos por los éxitos cosechados.
    Revista cultural MIRA
    SUIZA


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