Camagüey: ciudad rojiza de piel de barro, renovada y vetusta
Publicado: diciembre 4, 2011 Archivado en: Las primeras villas cubanas 6 Comentarios »Galería de fotos: Llegamos al corazón de la Isla de Cuba (a 591 kilómetros al este de La Habana), donde se levanta majestuosa —acariciada por los vientos— la otrora villa de Santa María del Puerto del Príncipe (Hoy Camagüey), una de las demarcaciones más antigua del país; fundada el 2 de febrero de 1514, según la tradición, porque existen diferentes hipótesis históricas de la creación de la comunidad, al igual que su sitio exacto, aunque la investigadora Hortensia Pichardo considera, a partir de ciertos documentos, que fue entre junio y julio de 1515.La villa se asentó inicialmente en Punta del Güincho, en la norteña Bahía de Nuevitas, según un plano encontrado en el Archivo General de Indias, aunque aparece con el nombre de Pueblo Viejo, confirmado también en documentos del siglo XVIII. Desde el asentamiento se podía observar el mar. Pero vamos a acudir a los textos históricos sobre esta ciudad.
Jorge Juárez Cano, en su libro Apuntes de Camagüey, asegura que ese día: «… llegó el teniente Ovando y su pelotón de jinetes a punta del Güincho, Nuevitas, y momentos después, por rara coincidencia, arribaba al mismo punto el bergantín del gobierno, procedente de Baracoa, con el resto de los castellanos destinados allí por Velázquez. Desembarcaron éstos y reunidos todos y bajo la misma cruz que allí plantó el Almirante el 18 de noviembre de 1492, se procedió a la fundación de la villa, con el ceremonial de costumbre.
«Inmediatamente el heraldo del teniente Ovando leyó el bando o pregón del gobernador general, en NOMBRE DEL REY; dicho oficial declaró instalado el Ayuntamiento, compuesto del alcalde, dos regidores, alguacil y escribano; anunció la instalación de la Parroquia, y de los oficiales reales que eran: contador, tesorero, factor y veedor, y avisó por tres veces, que se iba a fundar allí una Villa que «DEMANDABA OPOSICIÓN, EN NOMBRE DEL REY». [1]
En la última decena de marzo de 1516, según el manuscrito de Balboa Troya, el vecindario de la Villa lo habitaban 97 castellanos, entre ellos 15 varones, mayores de edad y 23 hembras adultas.
Según algunos autores la zona estaba infectada de mosquitos y el agua no era abundante. Como consecuencia de estos inconvenientes geográficos, los habitantes se vieron obligados a buscar un lugar más adecuado y, en el propio 1516, la villa se establece en el cacicazgo de Caonao, a la orilla del río del mismo nombre.
La villa se estableció en el sitio actual(cacicazgo de Camagüeybax), el 6 de enero de 1528, como consecuencia de una sublevación de indios, provenientes de las islas y cayos del norte, y también de tierra adentro, que destruyó la comunidad.
Una gran parte de sus moradores castellanos perecieron en la rebelión, según considera Jorge Juárez.
«Al llegar los castellanos al pueblo de Camagüey fueron recibidos cariñosamente por su cacique Camagüebax, último soberano de su dinastía, quien le dispensó franca y generosa hospitalidad, disponiendo para aquellos la parte oriental del poblado donde se alojaron y tuvieron numerosos servidores, llamados naborías, que les proveyeron de agua, leña, viandas y frutas y cuanto necesitaron para su manipulación.
«A los pocos días el propio cacique ofreció a los principeños un pequeño sao cercano al poblado para que levantasen la Villa; estos aceptaron la oferta y acordaron, en cabildo abierto establecerse aquí definitivamente, tendiendo en cuenta para ello que quedarían en lugar central de la región y sobre el ya frecuentado camino de Bayamo a Sancti Spíritus. Improvisado alarife trazó una línea recta entre los ríos Tínima y Hatibonico para designar el centro de la población que iba a establecerse.
«A mitad de la línea plantó la cruz grande, traída de Caonao la tarde anterior, junto con la campana de la iglesia, por jinetes de Vasco Porcallo, que habían acudido para sofocar el alzamiento. Se delineó la plaza de armas y enseguida se construyó la casa consistorial, la parroquia, la tenencia de gobierno, la residencia de Porcallo y otras particulares. Esta vez se rodeó el Ayuntamiento de palizadas y foso, porque las indiadas estaban ya en franca rebelión contra los encomenderos y éstos quedaban en poco número para dominarlos por completo… » [2]
Pero no fue hasta el año 1903 que asume el nombre indígena de Camagüey, relacionado con el árbol de la Camagüa. Esta zona había sido recomendada con anterioridad por Fray Bartolomé de Las Casas, el padre de Las Casas, según consta en el documento Memorias sobre Remedio de los Indios presentado al Cardenal Cisneros «…al puerto que se llama Príncipe, que es casi en medio de la Isla, tiene tierra muy buena y de mucha caza y pescado y de toda manera de comida abundosa…»
Ya en 1741, la Villa contaba con 13 000 habitantes. No fue hasta 1756 que se terminó el puente sobre el río Tínima.
Camaguey: arquitectura
Como consecuencia de la inestabilidad del asentamiento de la villa hasta el último tercio del siglo XVII, se conservan tan escasas muestras de la arquitectura de la época.
El centro actual de Camagüey, que cubre 54 hectáreas, constituye un ejemplo excepcional de instalación urbana tradicional relativamente aislado de calles principales. Los colonos españoles estaban sometidos a las influencias medievales europeas, visibles en el trazado urbano.
El sitio refleja el predominio de numerosos estilos, aparecidos en diferentes estados de su desarrollo: neoclásico, ecléctico, neocolonial…
La doctora Arq. Lourdes Gómez Consuegra[3] , considera que por el traslado de la villa hasta el último tercio del siglo XVII, «…en Camagüey se conservan tan escasas muestras de la arquitectura de esta época, ejemplares con códigos vernáculos muy modestos, de cierto arcaísmo, acordes a la situación que enfrentó la villa en este período, así como a su aislamiento geográfico.
«Se construyen en este período otras iglesias, que con las tres existentes hasta el momento suman 6; a la Parroquial Mayor, y los conventos de San Francisco y La Merced se agregan la ermita de Nuestra Señora de Altagracia (después La Soledad, 1697), la iglesia de Santa Ana (1697) y la ermita de Nuestra Señora de la Asunción, en la que sería posteriormente la iglesia-hospital San Juan de Dios (1692). «… Entre fines del siglo XVII y durante el XVIII se levantan una serie de edificaciones religiosas que sólo pueden originarse en un pueblo que tiene una gran acumulación de capital… »
Camagüey: tradiciones y símbolos
A decir del Poeta Nacional Nicolás Guillen, esta comarca de pastores y sombreros «tiene una rojiza piel de barro» — entre renovada y vetusta — conformada por las tejas criollas, los ladrillos cocidos, los tinajones y las múltiples piezas de cerámicas. En la capital agramontina se festeja — desde antes de 1760 — el San Juan camagüeyano, que se inicia cada 24 de junio — día de San Juan — y concluye el 29 del propio mes — día de San Pedro.
¿Cuántas veces sus habitantes han salido a las calles y avenidas a apreciar a las comparsas y congas que amenizan los desfiles? Durante esos días festivos es muy común el ajiaco criollo, un caldo espeso, con diversas carnes saladas y viandas, aliñado con ají, ajo y otras especies.
Entre los platos tradicionales también nos deleitamos con el delicioso tasajo, acompañado de arroz; aporreado, picadillo y la montería, confeccionada de recortería de cerdo asado, cocinada en salsas y servida en zócalo de casabe.
Camagüey, Patrimonio Cultural de la Humanidad es ciudad de gente cautivadora, educada y culta, con un promedio de edad de 35 años y una esperanza de vida de más de 78.
La capital agramontina tiene una población de 326 589 habitantes, más del 94 por ciento reside en el casco histórico de esta ciudad colonial que conserva su encanto ancestral.
Es la cuna de El Mayor General Ignacio Agramonte; la escritora Gertrudis Gómez de Avellanada, primera poetisa romantica hispanoamericana; de la patriota Ana Betancourt de Mora; del eminente científico Carlos Juan Finlay Barres y del poeta Nicolás Guillén, este último muy cautivado por la tierra que lo vio nacer y así lo dejó plasmado en su Elegía Camagüeyana.
Aquí estoy ¡oh tierra mía¡ /en tus calles empedradas,/ donde de niño, en bandadas/ con otros niños, corría./ ¡Puñal de melancolía/ este que me va a matar/ pues si alcancé a regresar,/ me siento, desde que vine,/ como en la sala de un cine,/ viendo mi vida pasar¡.
Entre los principales símbolos que identifican a la legendaria y heroica demarcación está el tinajón, que constituye una vasija de barro que se utiliza para almacenar agua.
Les complacerá recorrer las calles estrechas y sinuosas de la ciudad, calles que dan acceso a plazas y plazuelas, entre ellas a la conocida Cinco Esquinas del Ángel, que data del siglo XVIII, conformada por tres calles, dos de ellas se cruzan en el punto central y la tercera se proyecta diagonalmente desde allí.
En la antigua villa de Santa María del Puerto del Príncipe, observarán sólidas torres, consideradas entre las más hermosas del país, principalmente la de la iglesia de Nuestra Señora de la Merced.
Las criptas de esta centenaria edificación atesoran, en su museo, el valioso mueble religioso El Santo Sepulcro. A pocos metros de la iglesia fue erigido el teatro principal, que se inauguró el 2 de febrero del 1850 y en sentido contrario al coliseo agramontino se yergue la sede del gobierno municipal, la institución estatal que mayor tiempo ha permanecido en el mismo sitio. Se adquierió para establecer el Cabildo desde 1730.
Continuarán hasta la plaza de San Juan de Dios —monumento nacional— que representa el más importante conjunto arquitectónico colonial de la capital provincial.
Orgullo es además la casa quinta Amalia Simoni, construida en 1848 por el padre de la esposa de Ignacio Agramonte Loynaz y el antiguo cuartel de caballería, actual museo, que conserva entre otros documentos,un protocolo del autor del poema épico Espejo de Paciencia, de Silvestre de Balboa Troya y Quesada, considerado el primer texto literario escrito en la Isla (Puerto Príncipe, 1608).
A pocas cuadras se encuentra el casino campestre, un verde corazón considerado como el parque más grande construido dentro de una población; y al oeste del centro histórico el cementerio general, (1814) el más antiguo de los que aún funcionan.
Si Cuba fue el septimo país del mundo que contó con ferrocarril, Camagüey se convirtió en el segundo territorio de la Isla Grande en poseer ese ingenio del transporte, al poner en servicio, en 1846, el tramo de línea Camagüey- Nuevitas.
La entonces Villa de Santa María del Puerto del Príncipe —la tercera ciudad en importancia de Cuba— ahora es una potencia cultural, con la prestigiosa compañía de ballet clásico, la segunda del país, el grupo Folklórico y la Orquesta Sinfónica, entre muchas otras agrupaciones danzarias, musicales o teatrales.
El 2 de febrero de 2009, (Día de Nuestra Señora de la Candelaria y Patrona de la Villa), fue la fecha escogida para entregar el status que declara a Camagüey Patrimonio Cultural de la Humanidad, teniendo en cuenta su valor universal excepcional: «Uno de los siete primeros pueblos fundados por los españoles en Cuba, Camagüey desempeñó un papel primordial como centro urbano de un territorio en el interior del país, consagrado a la ganadería y a la industria azucarera.
Una vez instalada en su emplazamiento actual en 1528, la ciudad se desarrolla sobre un trazado urbano irregular que comprende un sistema de plazas y plazoletas, de calles y callejones sinuosos y manzanas irregulares de casas, poco comunes en las ciudades coloniales de América latina situadas en terreno llano.
Las construcciones religiosas, asociadas a las plazas principales, marcan un sistema de referencias dentro de la trama urbana, caracterizada por su homogeneidad.
Los valores arquitectónicos están asociados con las tipologías de arquitectura residencial típicos y con la constante utilización de materiales y técnicas de construcción, particularmente con el uso frecuente de elementos de barro, que revelan las influencias de Andalucía. El uso de pilastras entroncadas en la entrada de las casas y de los recipientes de barro para almacenar el agua, son algunas de las características que distinguen la arquitectura residencial de Camagüey.
El centro histórico continúa desempeñando su función de corazón de la ciudad. Es el lugar donde se realizan las actividades culturales y sociales que reflejan un rico patrimonio inmaterial.
«Criterio (IV): El centro histórico de Camagüey constituye un tipo arquitectónico urbano excepcional en América Latina, con su plano urbano irregular que produjo un sistema inhabitual de plazas y plazoletas, de calles y callejones sinuosos, de manzanas de casas y de sistemas de parcelas. La arquitectura monumental y residencial forma una trama urbana homogénea en donde es posible observar las expresiones arquitectónicas que corresponden a diferentes periodos de la evolución de la ciudad.
«Criterio (V): El centro histórico de Camagüey constituye un ejemplo excepcional de instalación urbana tradicional relativamente aislada de las carreteras principales en donde los colonos españoles estaban sometidos a las influencias urbanas medievales europeas visibles en el trazo de la trama urbana, al igual que a las técnicas de construcción tradicionales aportadas a América por los primeros albañiles y maestros constructores.
«El bien propuesto para inscripción, tiene un tamaño apropiado y cuenta con todos los elementos necesarios para garantizar la integridad del centro histórico. La perennidad del plano urbano original, de los tipos de arquitectura y de materiales, de las técnicas artesanales tradicionales, de las utilizaciones y del espíritu permite al centro histórico responder a las condiciones requeridas de autenticidad. La protección jurídica así como los instrumentos y el sistema de gestión han demostrado su eficacia para asegurar la conservación apropiada de la zona propuesta para inscripción y de su zona tampón. »[4]
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Camagüey: una ciudad rojiza de piel de barro, renovada y vetusta
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Notas:
[1] Apuntes de Camagüey, Jorge Juárez y Cano, Camagüey. Imprenta Popular. Independencia 10. 1929. página 18.
[2] Apuntes de Camagüey, Jorge Juárez y Cano, Camagüey. Imprenta Popular. Independencia 10. 1929. páginas 26-27.
[3] Surgimiento y desarrollo de la ciudad de Camagüey desde la perspectiva arquitectónica de su trazado urbano grande de Cuba (Segunda parte). Por Dra. Arq. Lourdes Gómez Consuegra. Tomado de Revista Senderos No. 1
[4] Criterios de inscripción para otorgar a Camagüey el status que la declara Patrimonio Cultural dela Humanidad.












Magnífico escrito. Qusiera señalarle un par de cosas.
Lo primero trata sobre la ermita de la Altagracia en la cual se juntan dos historias según indica Juan Torres Lasquetí.
Bajo la nota 6a, Lasqueti dice que en 1587 Diego Cifontes y Lucena, tenía en su poder la cantidad de 1,500 ducados y una imágen de la Virgen de Altagracia, que había testado Guillermo Olón, para construir una ermita y en ese año llegó el religioso franciscano fray Francisco Amado, con objeto de fabricar un convento de su orden, se puso de acuerdo con Cifontes, el albacea de Olón, y recibió el dinero con la imágen patronal, pero transcurrieron dos años sin dar comienzo a la obra.
La segunda nota 6b del libro de Torres Lasqueti, explica que a principios de 1601 vino a Puerto Príncipe, fray Francisco Collantes, fray Gaspar de la Rocha y fray Luis Fernández, con licencia de su Prelado fray Pedro de Torres, con el mismo próposito de fundar un convento de su orden monástica. Solicitaron del Vicario Eclesiástico, Presbítero Vicente Freire de Andrade, que les cediese una ermita que era del anciano Juan Griego, a la salida de la población junto al cayo de monte de Domingo Blanca, próxima al camino real. Griego dió su consentimiento, se les concedió y entregó solemnemente dicha ermita, que estaba habilitada con todo lo necesario para el culto religioso junto con 150 pesos de a 10 reales para su reparación. Dicha ermita era de madera y guano y había estado muchos años en su hacienda Manga Larga, y que la trasladó a la villa, porque su avanzada edad no le permitía ya poder viajar al campo. Griego la cedió a los frailes con todo los implementos necesarios para el culto religioso e impuso además la cantidad de 150 pesos de a 10 reales para su reparación. Se hizo la entrega con toda solemnidad a los frailes que con limosnas del vecindario luego fabricaron en 1650 una iglesia de madera y tejas que se sustituyó por un modesto edificio de paredes sólidas que fue demolido entre los años 1744 y 1747 durante el período de gobierno de Juan Francisco Güemes Horcasitas, luego Conde de Revilla Gigedo, para comenzar a edificar el actual templo. Entre las donaciones que se hicieron para construir la iglesia en 1650, estaba la que hizo Diego Sifontes, que revocó la donación a fray Amado del legado de Olón con la imagen patronal que había entregado a los mercedarios con la estipulación de que la iglesia debía estar bajo la advocación mariana de la Altagracia, sin embargo en 1756, aún existía el templo provisional de madera pues no estaba terminada la de tres naves espaciosas y techos de bovedas de cañón, con su elegante y elevada torre sobre el coro, toda de ladrillo y cantería, cuyas obras concluyeron bajo el mandato de Luis de Unzaga y Amézaga, Capitán General y Gobernador de Cuba de 1782 a 1785. Por ese motivo la Merced tuvo ese apelativo primero y no fue hasta 1888 en que se le concedió dicho templo a los padres carmelitas descalzos, que cambió su denominacion por la de la Merced que hoy lleva, dado en memoria de los frailes mercedarios que la fundaron.
Lo segundo es sobre la etimología del nombre de Camagüey, que se debe al nombre de su cacique Camagüebex, que los españoles llamaron Camagüebey, por seguir la norma del latín lex=ley, pero como eso resultaba disonante se contrajo a Camagüey. Esta es la historia oral que me dijo mi abuela materna Elvira Gabriela de la Torre y de la Torre, varias veces descendienta del anteriormente citado Diego Sifontes Lucena, que le fue trasmitida por su mayores, al igual que la fecha de fundación de la villa en Punta del Guincho fue el 2 de Febrero de 1514, pero que según afirma la Dra. Hortensia Pichardo Viñals, es probable que no quedó asentada hasta 1515, pero es por esta razón que Nuestra Señora de la Candelaria es la patrona de la ciudad y lo atestigua las celebraciones que se hacían la víspera de su festividad, porque fue en ese fecha tradicional que se designó el sitio de fundación de la villa primiginia de Santa Maria de la Candelaria del Puerto del Principe.
Un caluroso saludo
José de Herrera y Vilató
Muy interesante lo que agregas. Muchas gracias por su aporte.
Informaciones recientes confirman:
EL ARGENTINO MARCELO WEISSEL, doctor en arqueología, destacó el rigor científico e importancia de las últimas excavaciones en el área de presunta fundación de la Villa de Santa María del Puerto del Príncipe, hoy Camagüey.
Asesor honorario de la Comisión Nacional de Monumentos de su país, el visitante participó con colegas de Colombia y Cuba en las labores de exploración, en un punto costero de la bahía de Nuevitas, en el cual se estima estuvo el primero de los tres asentamientos del poblado.
El interlocutor elogió el nivel científico del trabajo, basado en rigurosos métodos avalados internacionalmente para las excavaciones arqueológicas.
Subrayó también el impacto del pesquisaje para apoyar los criterios de que en ese lugar radicó el emplazamiento primitivo de Camagüey, fundado en 1514, según la tradición.
El máster Losvany Hernández, coordinador de la investigación, expresó que en estas exploraciones hallaron una amplia muestra de materiales –incluidos restos de alimentos— procedentes de la comunidad fundada por españoles, así como de origen indocubano.
Situó los materiales descubiertos en el asentamiento erigido por los hispanos, en un período entre los siglos 16 y 19, lo cual ratifica la ocupación del lugar hasta mucho tiempo después del traslado de la Villa a la ubicación definitiva, en 1528.
Acometida durante casi todo el mes de marzo, la investigación de campo se desarrolló según un proyecto de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, con financiamiento cubano y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo
Te agradezco el dato Lázaro ya que con esto se confirma que la fundación de Camagüey fue como siempre se dijo en 1514, el dia de la festividad de la Candelaria o de la Purificacion y Presentación en el Templo, o sea el 2 de Febrero. Asi lo mantuvo lsiempre a tradición oral de nuestros ancestros, con todo respeto a la Dra. Hortensia Pichardo Viñals, que puede tener razón en que el asentamiento poblacional con otras familias no se finalizó hasta 1515 cuando se trajeron familias para poblar la región. Son dos cosas completamente distintas: una es la fundación formal y la otra es el asentamiento final con familias fundadoras. Gracias de nuevo por tan interesante artículo. Un caluroso saludo
Positivo..Claro otros historiadores dicen que fue antes de la fecha que se celebra.Pero estás investigaciones demuestran científicamente que se estaba en lo cierto.
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